arbiera

lo que tengo que decir

Saturday, June 11, 2005

BEE, BEE...

Pues mantengo desde hace un par de días serias discusiones con el señor Hermitaño Cósmico (a quien desde aquí saludo), sobre este mundo que se va al garete ante la indiferencia de unos y la impotencia de otros.
Como hoy he estado verdaderamente inspirada al contestarle, me permito citarme a mi misma en el post de hoy. Para eso es mi blog.
Os pongo en antecedentes: el señor Hermitaño defiende la teoría de que tenemos que salir con las pancartas a la calle en actitud reivindicatica, para que nustros gobernantes, como padrecitos, nos guien por una nueva senda. " Por la pancarta empieza todo, creo yo. "- Dice Hermitaño-"Hazle saber a tu gobierno que no estás de acuerdo en algo (no solo tú, miles o millones más como tú) y entonces seguramente el cambio que pides tendrá lugar; aunque, claro, viendo lo que sucedió en 2003 con propósito de la Guerra de Irak uno empieza a dudar. Yo veo complejo que cualquier persona "del montón" tenga fuerzas y estímulos sufucientes para emprender un cambio como el que comentamos. Les preocupa otras cosas, más superficiales y más próximas a su vida doméstica.Sin embargo, es cierto que el cambio de mentalidad (y de acción) deberá ser auspiciado por este tipo de gentes, que son la mayoría. Mientras quienes lo intentemos seamos cuatro pringaos como nosotros la cosa estará muy chunga."
He aquí mi acertada respuesta:
"Yo creo que somos más de cuatro pringaos.
Tú mismo pones el acertado ejemplo de la guerra de Irak: los gobernantes pasan ampliamente del pueblo llano. "Democracia" es tan sólo una palabra, vacía de significado. El gobierno y el capital es una y la misma cosa, por eso no debemos esperar a que nadie "de arriba" tome medidas para iniciar ningún cambio. Tiene que ser cada persona por sí misma. Claro que sería bueno que valores como respeto por el medio ambiente, solidaridad u otras de esas palabras que suenan tan bien, se enseñaran en los colegios y en los hogares. Pero no es así (más allá de cuatro chorradas que quedan bonitas, meramente para cumplir o salir en la foto).
Y no es así porque eso atentaría contra el sistema.
Por eso es el propio sistema el que se ocupa de mantenernos pegados a cosas más "próximas a nuestra vida doméstica": cambiar de coche, comprar una casa más grande o estar delgaditos cuando llega el verano.
En el fondo somos como borregos, y merecemos la extinción. Pero ojalá abramos los ojos y aprendamos a discernir lo verdaderamente importante."
Y quiero añadir: Señores, dejemos de comportarnos como borregos. Si pusieramos tanta energía como usamos en hacer dieta y matarnos a hacer abdominales cuando llega junio en algo más constructivo, otro gallo nos cantaría. ¿Cómo es posible que vivamos obsesionados por conseguir una talla menos y que cosas verdaderamente importantes y que nos atañen personalmente (aunque no nos queramos dar cuenta), no nos importen lo más minimo? ¿O es que no nos concierne la inestabilidad laboral, los sueldos de chiste, el precio de la vivienda y el de los tomates, y el que cuatro politicastros estén, no sólo enriqueciéndose a nuestras espensas, sino engañándonos y riéndose en nuestras caras mientras vemos Gran Hermano?
Primero hay que conseguir la talla ideal para nuestras mentes fofas y adocenadas. Luego, si queréis, poned a dieta el cuerpo.

2 Comments:

At 1:17 PM, Blogger elHermitaño said...

Bueno, arbiera, primero te 'prohibo' de ahora en adelante que me des ese tratamiento tan formal de "señor"; entre otras cosas, porque creo que soy menor que tú... ;). A ver si vas a creer que soy un señor mayor con una pipa... xD

Sobre el cuerpo del mensaje, y aunque no debería repetirme ya que estamos hablando en mi blog, es que te secundo en todo lo que dices, compañera, sólo que añado que esos grandes problemas, a los que todos deberíamos hacer frente común, no van a solucionarse si no estamos unidos y reivindicamos una mejora, en forma de protestas, manifestaciones, cartas masivas, panfletos revolucionarios (esto es broma...) o lo que sea.

Ahora bien, viendo a las gentes, la vida que llevan y lo que les motiva, tengo que ser escéptico. No veo yo a la población capaz de moverse por una mejora de los temas que mencionas, aunque puede parecer paradójico, ya que les afectan más directamente que, por ejemplo, la guerra de Irak, el matrimonio homosexual (a no ser que sean gays, claro), contra el transvase del Ebro.

Pero bueno, corto ya que empiezo a soltar mis tipicos rollos... :).

Saludos.

 
At 11:47 PM, Blogger sdl said...

Hermoso post, desde luego, pero creo que, por llevar un poco la contraria, el cambio sí que debe intentarse desde la protesta ante el gobierno, porque, nos guste o no, tenemos un sistema organizativo que define nuestra vida (la democracia, ese "mejor de los peores sistemas"), y frente a él tenemos que posicionarnos, protestando y exigiendo, porque la protesta individual está muy bien, pero nadie va a concienciarse por sí solo. Muchas veces, una protesta enciende una chispa que prende, aunque vivamos actualmente en un mundo acomodaticio hasta lo insufrible.
Empecemos el cambio en nosotros mismos y, después, a la calle: a demostrar a los cuatro pelagatos que pueblan los parlamentos que el pueblo tiene voz.

 

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